Zero Day Initiative de TippingPoint ha impuesto una nueva regla destinada a presionar a los fabricantes de software para que solucionen lo antes posible sus errores: si pasados seis meses desde que se les avise de un fallo de seguridad de forma privada, no lo han corregido, lo harán público. Teniendo en cuenta que, según un estudio que Hispasec realizó hace unos meses, la media para corregir vulnerabilidades llega a los seis meses, sin duda la decisión tendrá consecuencias en los laboratorios.